Qué revisar en una PS5 usada antes de comprarla

Comprar una PS5 de segunda mano puede ser una buena idea si quieres disfrutar de la consola sin pagar el precio del modelo nuevo. Pero, como con cualquier dispositivo usado, hay que mirar más allá del brillo exterior. Una revisión cuidadosa evita contratiempos: desde puertos dañados hasta consolas sobrecalentadas o con cuentas bloqueadas.

Aquí tienes una guía práctica sobre qué revisar en una PS5 usada antes de comprarla para que no te lleves sorpresas.

1. Examina el estado físico y los puertos

Empieza por lo básico: observa el exterior. Busca golpes, grietas, plásticos amarillentos o tornillos marcados. Todo eso puede indicar manipulación o caídas. Mira las ranuras de ventilación y las conexiones HDMI y USB. Si el cable se mueve dentro del puerto o la imagen parpadea, podría estar dañado.

También conviene fijarse en la parte trasera, donde están los conectores de corriente y el HDMI. Una PS5 cuidada mantiene esa zona limpia y sin polvo compacto. Si el plástico se nota áspero o pegajoso, ha estado expuesto al calor o humedad durante tiempo.

2. Escucha el ventilador y vigila la temperatura

Una PS5 en buen estado mantiene un sonido constante, pero moderado. Si al encenderla escuchas chirridos, zumbidos o vibraciones, probablemente el ventilador está sucio o desequilibrado. Déjala encendida unos minutos y observa la temperatura. Si empieza a expulsar aire muy caliente o se apaga sola, mala señal.

Probarla con un juego exigente (por ejemplo, God of War Ragnarök o Horizon Forbidden West) es una buena forma de detectar sobrecalentamientos. No necesitas jugar mucho: basta con dejar el menú del juego unos minutos.

3. Lector de discos, mandos y accesorios

Si es el modelo con lector, introduce un disco físico y escucha cómo reacciona. Debe entrar sin resistencia y girar sin ruidos metálicos. Si notas chirridos o tirones, el lector podría estar dañado.
Comprueba los mandos DualSense. Conéctalos por cable y Bluetooth. Si no cargan, el conector USB puede estar suelto. Verifica también los gatillos adaptativos (L2 y R2): deben ofrecer una presión suave y recuperar la posición original sin atascarse.

4. Estado del software y almacenamiento

En el menú de la consola, entra en Ajustes → Almacenamiento y revisa el espacio disponible. Si el sistema muestra carpetas extrañas o aplicaciones no oficiales, puede haber sido modificada. También es importante comprobar que la PS5 puede conectarse a internet y actualizarse sin errores.
Evita consolas bloqueadas o con cuentas ajenas: el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) recomienda restablecer siempre los dispositivos de segunda mano y asegurarse de que no guardan datos ni credenciales del propietario anterior.

5. Limpieza y mantenimiento

Las rejillas de ventilación dicen mucho. Si están llenas de polvo o el aire sale con olor a quemado, la consola no ha tenido mantenimiento. En cambio, una PS5 cuidada presenta superficies limpias y sin residuos acumulados.
Algunas tiendas ofrecen limpieza interna, pero no siempre merece la pena pagarla. Lo esencial es comprobar que no hay restos de humedad, polvo o grasa dentro de las ranuras.

Dónde comprar con confianza

Comprar una PS5 usada no tiene por qué ser una apuesta. Si quieres evitar complicaciones, busca tiendas donde puedas probar antes de pagar y que te den garantía. En En€fectivo revisamos cada consola y garantizamos su funcionamiento, por lo que puedes comprar con tranquilidad. Y si ya sabes lo que buscas, echa un vistazo a nuestra sección de PS5 de segunda mano, donde encontrarás modelos revisados, con todos los accesorios y listos para jugar.

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