Mandos de consola usados: qué revisar para evitar drift

Comprar un mando usado puede salir bien. También puede salir mal a los diez minutos, justo cuando el personaje empieza a caminar solo hacia la izquierda. Ese fallo tiene nombre: drift. Suele aparecer cuando el stick detecta movimiento, aunque nadie lo toque. No siempre se ve a simple vista y, por eso, conviene revisar el mando con un método breve antes de pagar.

¿Qué es el drift y por qué aparece?

El drift es una lectura errónea del joystick. En lugar de quedarse en reposo, el mando envía una señal de movimiento. Puede deberse a desgaste interno, suciedad, golpes o un uso muy intenso. Nintendo incluso tiene una guía de ayuda sobre este problema en Joy-Con, donde explica cómo identificarlo y qué pasos seguir si el stick responde mal o deja de responder. Puedes verlo en la página de soporte de Nintendo sobre el drifting en Joy-Con.

En la práctica se nota así: abres un menú y el cursor baja solo; en un juego de fútbol, el jugador cambia de dirección sin tocar el stick; en un shooter, la cámara se mueve sola. Un fallo pequeño en apariencia, pero molesto desde el primer uso. El problema ha llegado a tener recorrido institucional en Europa, hasta el punto de que Reuters informó del compromiso de Nintendo de reparar sin coste determinados mandos afectados en la región, como recoge esta información publicada por Reuters sobre las reparaciones de Joy-Con en Europa.

Qué revisar antes de comprar un mando usado

1. Centrado del stick

Mueve cada joystick en círculos y suéltalo. Debe volver al centro sin quedarse inclinado. Si notas que vuelve lento, rasca o se queda un poco desviado, mala señal.

2. Movimiento fantasma

Conecta el mando y entra en un menú o en la calibración de la consola. Si el cursor se desplaza sin tocar nada, hay riesgo claro de drift. Esta prueba tarda menos de un minuto y evita muchas compras fallidas.

3. Botones y gatillos

No todo es el stick. Pulsa todos los botones, cruceta, bumpers y gatillos. Deben responder a la primera. Si un botón solo funciona al apretar fuerte, el desgaste ya está ahí.

4. Holguras y golpes

Revisa carcasa, tornillos y unión de piezas. Un mando puede encender y, aun así, haber sufrido una caída. Si cruje, tiene holgura o marcas cerca del stick, conviene desconfiar.

5. Puerto de carga y batería

En mandos inalámbricos, comprueba que cargue bien y que no se desconecte al moverlo. Un cable que “solo carga en cierta postura” suele anticipar otro problema.

Una prueba rápida que merece la pena

Haz esta comprobación en 3 minutos

Antes de decidir, prueba una secuencia simple:

  1. Enciende el mando y déjalo quieto 30 segundos.
  2. Abre un menú donde se vea bien el cursor.
  3. Mueve ambos sticks varias veces.
  4. Suéltalos de golpe.
  5. Repite con gatillos y botones.

Si en ese rato ves un movimiento solo, aunque sea leve, no lo normalices. A veces el vendedor dice “eso se calibra”. A veces sí. A veces no.

Compra con más criterio

Un mando usado merece la pena cuando responde bien, vuelve al centro y no da señales raras en una prueba básica. No hace falta desmontarlo; hace falta probarlo con calma.

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