CĂłmo comprobar altavoces usados antes de comprarlos

Comprar altavoces de segunda mano puede salir muy bien si haces dos cosas: mirarlos con método y probarlos sin prisas. La mayoría de problemas se detectan en cinco minutos, pero solo si sabes dónde mirar y qué escuchar.

 

En este artículo te explicamos paso a paso cómo comprobar altavoces usados antes de comprarlos para que no te engañen.

1) Antes de quedar: pide información 

Solicita fotos nítidas del frontal (con la rejilla quitada), trasera, conectores y etiqueta de modelo. Si el vendedor no puede enseñar el estado de los conos o la placa trasera, mala señal. Pregunta también por:

  • Motivo de venta.
  • Si han estado cerca de humedad, cocina o fumadores.
  • Si se han reparado (y con quĂ© piezas).

2) Inspección visual: lo que el oído tarda más en revelar

Con el altavoz apagado y desconectado:

  • Conos y suspensiones (surround): busca grietas, zonas resecas o pegamento irregular. En altavoces con espuma, el deterioro puede estar “a punto” aunque aĂşn suenen.
  • CĂşpula del tweeter: si está hundida, a veces se puede recuperar, pero tambiĂ©n indica golpes. No es solo estĂ©tica: puede afectar la dispersiĂłn.
  • Caja (madera/plástico): revisa esquinas abiertas, hinchazĂłn (señal de agua) y tornillos “masticados” (aperturas repetidas).
  • Bornes y conectores: comprueba que no bailen y que el roscado cierre bien. En activos, mira que el jack/RCAs no estĂ©n flojos.
  • Cables y fuente: si son activos, inspecciona el cable de alimentaciĂłn y que el equipo lleve marcado CE. Si tienes dudas sobre quĂ© implica, aquĂ­ tienes una explicaciĂłn clara de la UE sobre el marcado CE y sus requisitos.

3) Prueba “sin música”: el test más rápido

Antes de poner una canciĂłn, haz tres comprobaciones simples:

  1. Silencio: en altavoces activos, enciende sin reproducir nada. Un leve hiss puede ser normal, pero zumbidos fuertes (50 Hz) suelen apuntar a fuente, masa o condensadores.
  2. PresiĂłn suave del woofer: con dos dedos, presiona el cono muy poco y de forma uniforme. Debe moverse suave, sin rozar. Si rasca, puede haber bobina descentrada.
  3. Olor: un olor a “electrónica quemada” no es nostalgia: puede ser sobrecalentamiento previo.

4) Prueba con música: qué escuchar 

Trae tu mĂłvil con 3-4 canciones que conozcas. Mejor si incluyen:

  • Voz (para detectar nasales o cajas resonando).
  • Graves sostenidos (para oĂ­r “traqueteos”).
  • PercusiĂłn (para escuchar ataques y distorsiĂłn).

 

Pon el volumen bajo, luego medio. Si a volumen medio aparece distorsión, vibraciones o un “clac” en ciertos graves, sospecha de suspensión, tornillería floja o caja fatigada. Un truco simple: pon una mano sobre la parte superior del altavoz; si vibra como una caja de cartón, algo no va bien.

 

Si puedes, usa un tono barrido (sweep) o ruido rosa. Es la manera más rápida de cazar picos raros, chasquidos o un tweeter “muerto”.

5) Compatibilidad: evita el error tĂ­pico

Mira la impedancia (4/6/8 ohmios) y la potencia recomendada. No es para “sonar más fuerte”; es para no forzar el amplificador. Muchos problemas atribuidos al altavoz vienen de amplis pequeños llevados al límite.

 

Y ya que hablamos de oído: si en las pruebas te pones el volumen alto “para ver si aguantan”, estás haciendo justo lo que no conviene. La OMS resume pautas prácticas de escucha segura (tiempo vs dB) en su guía de safe listening.

ConclusiĂłn: compra con checklist y en sitios de confianza

Si el altavoz pasa inspección visual, silencio limpio, woofer sin roce y prueba musical sin ruidos raros, ya estás en terreno seguro. Y si prefieres ir a tiro hecho, puedes ver opciones revisadas y con garantía en En€fectivo o explorar directamente la sección de sonido para comparar modelos y precios sin improvisar.

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